Hoy en día no hay empresa, por pequeña que sea, que desconozca que debe cuidar su comunicación. Una labor que va más allá de tener presencia en redes, en algunos medios de comunicación o en campañas de publicidad. Debes saber que la comunicación también abarca cómo es nuestro espacio de trabajo, qué protocolos seguimos de atención al cliente, cómo vendemos nuestros productos o servicios, qué imagen transmite el CEO y, muy importante, qué percepción tienen los clientes de nuestros trabajadores.

Vamos a detenernos en estas dos últimas cuestiones para hablar de un asunto sobre el que seguro hace tiempo que vienes leyendo o escuchando: la marca personal.

¿Qué es la marca personal? Marca personal es todo aquello que nos ilumina a cada uno de nosotros de un modo especial y hace que destaquemos por encima de otros. Todos, desde el directivo más importante hasta el último de los empleados, tienen una marca personal propia que deben descubrir, potenciar y proyectar para ganar solvencia y confianza tanto en el ámbito profesional como en el personal.

¿Te has parado a preguntarte alguna vez cómo te perciben aquellos que trabajan contigo? ¿Y cuán diferente es esa percepción externa de la que tienes tú sobre ti mismo? ¿Sabrías decirle a cualquiera que te lo pregunte en qué destacas? ¿Sabes lo que quieres profesionalmente?

Si, sabemos que mirarse el ombligo cuesta mucho pero créenos si te decimos que debes hacerlo para comenzar a trabajar en tu marca personal.

El proceso de construcción de una marca personal es largo, constante y, sobre todo, no termina nunca. Supone un esfuerzo, una planificación, un chequeo constante y una corrección de rumbo, si es necesaria. Pero, una vez tienes claro que quieres trabajar en él, inicias un camino que sólo te traerá cosas buenas y que se desarrolla en tres etapas.

La primera pasa por el  autoconocimiento personal. Para llevarla a cabo con garantías emplearemos herramientas de análisis -como un DAFO de competencias- para saber qué reputación tenemos, es decir, qué piensan los demás de mi, qué recuerdo les dejo.

La siguiente etapa de este proceso consiste en trazar una estrategia al más puro estilo empresarial, solo que en este caso el producto a vender eres tú mismo. Define tu visión, misión y valores. Por favor, sé coherente en este aspecto, se veraz, se auténtico. No te construyas una realidad que no eres porque no tardará en caer como un castillo de naipes.

La última pero no menos importante es darte a conocer. Para ello, repasa tus redes de contacto personal, define qué mensajes quieres trasladar y en qué foros, crea, en definitiva, tu propio plan de comunicación. Un plan que, dado que vivimos en la era de Internet, no puede obviar su dimensión digital.

A estas alturas del post ya te habrás dado cuenta que dentro del concepto de marca personal nada es casual, todo debe ser fruto de un proceso reflexionado y totalmente sistematizado. Te animamos a que empieces cuanto antes a trabajar en ti, porque no hay tiempo mejor empleado que el que invertimos para ser la mejor versión de nosotros mismos.