Llega un momento en tu carrera profesional en el que ves que necesitas seguir adquiriendo conocimientos y formarte. Eres consciente de que el mundo y las empresas se mueven a una velocidad en la que para mantenerse actualizado hay que hacer esfuerzos y no acomodarse.

Estoy en esa edad y en esa generación en la que con pequeños y continuados esfuerzos conseguiremos adaptarnos, pero si no lo haces pasas a formar parte del grupo de desactualizados en un breve espacio de tiempo.

Con el fin de evitar esto, me puse a investigar las distintas alternativas que había en Valencia, ya que no quería desplazarme fuera para cursar un máster. Tengo que decir que no conocía en profundidad EDEM Escuela de Empresarios ni sus alternativas.

Estudié varias posibilidades y de entrada no me aportaba más valor EDEM que otras escuelas de negocios, pero esa sensación la tuve por desconocimiento, claro está.

Visto el formato del curso «15×15: 15 días con 15 empresarios líderes» la verdad es que me resultó muy atractivo. Pasar 15 jueves a día completo y poder aislarte, reflexionar, formarte y tener acceso a 15 ponentes de primerísimo nivel, donde prácticamente se desnudan profesionalmente. Además, poder compartir con 40 o 45 compañeros relacionados con el mundo de la empresa todas estas experiencias, lo enriquecían aún más si cabe.

Me costó decidirme a la primera por el importe, 15.000 euros suponen un esfuerzo importante, pero finalmente y valorando el resto de las opciones acepté el reto. No es un máster curricular ni teórico, es un máster de vivencias y experiencias aplicadas en la vida real por tus interlocutores. Con sus aciertos y sus errores, pero aplicadas.

Desde la primera clase percibes que es algo especial. Las instalaciones son envidiables, el trato al alumno por parte del personal de EDEM es exquisito y los ponentes se vuelcan en contar, responder y explicar sus vivencias.

El formato es ameno. Pasamos la mañana con el ponente cabeza de cartel del día en cuestión. A medio día se come todos juntos en un comedor con vistas a la Marina, donde hay micrófonos y se continúa preguntando o debatiendo sobre cuestiones. Por la tarde se despide el ponente y se hacen talleres específicos de comunicación, gestión de crisis o vienen otros potentes a explicar su experiencia. En definitiva, es un día para aislarse y aprender de otros grandes empresarios o gestores.

Disfruté de cada uno de estos jueves y aprendí cosas de todos ellos. Y lo sigo haciendo, porque de vez en cuando me gusta releer las notas que fui tomando en clase sobre frases o cuestiones que me parecieron importantes o me inspiraron.

Me alegro muchísimo de haber tomado la decisión de hacer este curso. Creo que mi visión del mundo empresarial cambió por completo y al final ese es uno de los objetivos que tiene esta escuela de negocios.

Respecto a EDEM, solo decir que si fuera estudiante de nuevo me gustaría estudiar allí. Esa fue la sensación que tuve cuando la visité por primera vez. Y respectoal área Executive, donde se imparten MBA, el curso 15×15 y otros muchos programas de formación senior, creo que no tardará muchos años en notarse de forma positiva, su influencia en el tejido empresarial valenciano, principalmente.

Como conclusión, para mí es una actividad 100% recomendable por las personas y por lo conocimientos y experiencias.