La muchas veces incomprendida, me ha faltado incluir en el titulo. La verdad que es una figura que flota entre la dirección general, la dirección financiera y la dirección comercial, coordinado estas 3 áreas. Una tarea nada fácil. Hay que reforzar la comunicación interna para que se valore la aportación y esfuerzo del Credit Manager. A modo de resumen de sus áreas de trabajo:

Con la dirección general, consensúa y refleja documentalmente los protocolos de alertas sobre riesgos, excepciones, políticas de exposición y recursos a utilizar tanto económicos como humanos.

Con la dirección financiera, marca los límites de riesgo, controla las formas de pago, forma de entrega, los impagados y los gestiona. También hace de abogado del diablo y defiende al departamento comercial, luego hará a la inversa. Es el más comercial de los financieros y el más financiero de los comerciales.

Con el departamento comercial, coordina la búsqueda de clientes dentro de los parámetros de riesgo óptimos para la empresa, gradúa la exposición al riesgo versus rentabilidad y ventas. Si no asumimos ningún riesgo es difícil vender y obtener rentabilidad. Ayuda al crecimiento en ventas con los clientes mejores y controla el crecimiento o incluso reduce la exposición con aquellos menos fiables.

Son solo algunas de las acciones más importantes. En la mayoría de los casos esta figura no la cubre una sola persona de forma especifica si no que la ocupan distintos puestos que se reparten las acciones. Lo verdaderamente importante es que los procesos se implementen de forma controlada y segura, manteniendo la independencia con el puesto o el área que ocupa el profesional.

Si no tenemos estas tareas asignadas dentro de nuestra organización o la figura creada en el organigrama quizás sea el momento de empezar, antes de que se demasiado tarde.