El sector de la madera y el mueble es, sin duda, uno de los más ligados al de la construcción. Por este motivo en los últimos años ha tenido una evolución negativa, en gran medida asociada a la crisis sufrida en ese ámbito. Sin embargo, los nuevos patrones de consumo que apuestan por una economía sostenible se revelan como el futuro de este sector.

Según los últimos datos disponibles del INE (Instituto Nacional de Estadística), este sector superó en 2012 los once mil millones de euros en su cifra de negocio, de los cuales algo más de 6.000 correspondieron a la industria de la madera, más de 5.000 a la industria del mueble y casi 1.000 a la importación de madera, lo que supone aproximadamente el 2,2% del total de la industria en España.

Galicia es la comunidad autónoma que más empresas del sector acoge en su territorio (18,6%), seguida de cerca por la Comunidad Valenciana (15,2%).

Se trata, como hemos dicho, de una industria muy dependiente de la construcción, A excepción de algunos subsectores (palets, envases, tonelería y ataúdes), que son los más diversificados y los que se encuentran en la actualidad mejor posicionados.

La industria comprende varios subsectores como son: aserrado y cepillado de la madera, fabricación de chapas y tableros de madera, elaboración de estructuras de madera, piezas de carpintería y ebanistería para la construcción y fabricación de envases y embalajes de madera.

El sector de la carpintería es el más expuesto a la marcha de la actividad de construcción de viviendas. Dentro de este sector, presentan mayores dificultades en su operativa comercial los de puertas y ventanas, mientras que el sector del parquet se ha diversificado algo con nuevos usos, especialmente para exteriores.

Esta industria, formada en su mayoría por pequeñas y medianas empresas, está muy expuesta a riesgo comercial y a que, por ejemplo, la mercancía tenga que entregarse antes de formalizar la compra. Para proteger a empresario, en Ruiz&Márquez disponemos de unas pólizas diseñadas por Crédito&Caución completamente adaptadas a la operativa de este negocio que cubren, por ejemplo, el periodo de depósito y almacenaje de la mercancía además de dar cobertura extraordinaria a los períodos de tiempo comprendidos entre el pedido y la entrega.

La industria de la madera y el mueble cuenta con buenas perspectivas de crecimiento ya que los principales prescriptores optan por una construcción ecológica y sostenible que posibilita el hecho de que los ciudadanos perciban el consumo de la madera como un bien ambiental. Además, existe una política europea que protege al sector ambiental lo que está favoreciendo que aumenten las exportaciones de muebles de madera y productos de carpintería al tiempo que disminuyen los costes laborales en el sector de la madera.