En toda aventura empresarial nos vamos a encontrar con distintos tipos de riesgo que van a impactar directamente en nuestra cuenta de resultados,  el “truco” para combatirlos radica principalmente en la planificación de estrategias de mercado que permitan anticiparnos a los distintos riesgos a los que la empresa se expone en el día a día.

El análisis del riesgo como proceso consta de 4 etapas:

  1. Identificación del riesgo: especificar que motiva la preocupación.
  2. Evaluación del riesgo: análisis fundamentado en la probabilidad de que suceda, las consecuencias y el grado de incertidumbre
  3. La gestión del riesgo: aplicar la mejor opción para solucionarlo
  4. Comunicación del riesgo: intercambio abierto de información que lleva a una mejor posición para adoptar decisiones.

Un buen análisis de los riesgos determinará cuales son las factores que potencialmente tendrán un mayor impacto o efecto sobre el proyecto, por tanto seremos capaces de adoptar las soluciones y medidas necesarias para combatirlo.

El “truco” no es nada fácil, vaticinar qué es lo que va a ocurrir en el futuro próximo es una habilidad que no se aprende en las aulas, además si la anticipación no va ligada de un análisis previo y de una buena planificación en el desarrollo de estrategias de mercado específicas, no sería suficiente para proteger a la empresa de los distintos riesgos inherentes del mercado.

Los riesgos a los que habitualmente la empresa suele enfrentarse en su día a día son de diferente índole, vamos a detallar algunos de los más comunes junto con distintas soluciones para combatirlos:

  • Riesgo económico.

Es debido a los cambios producidos en la situación económica del sector en el que opera la empresa, sería la incertidumbre producida por el rendimiento de la inversión.

Solución: diversificar la oferta de productos

  • Riesgo financiero.

Sería la incertidumbre asociada al rendimiento de la inversión relacionada con la posibilidad de que la empresa no pueda cumplir con sus obligaciones financieras (pago de intereses y amortización deuda).

Solución: financiación bien estructurada, diversificada, contar con suficientes recursos para cumplir con las obligaciones de pago.

  • Riesgo de Crédito.

Tiene su origen cuando en una relación comercial una de las partes se encuentra poco dispuesta o imposibilitada para cumplir con sus obligaciones de pago.

Solución: seguro de crédito

  • Riesgo operacional.

Hace referencia a las pérdidas originadas por sistemas de control inadecuados: fallos administrativos, error humano, controles defectuosos, mala ejecución, fraudes, fallos en los sistemas etc.

Solución: simplificación de los sistemas, definición de responsabilidades con fuertes controles internos y planificación regular de las contingencias.

  • Riesgo país.

Sería la incertidumbre asociada al rendimiento de la inversión que surge al negociar con las empresas o instituciones de un estado determinado y a las consecuencias negativas referentes al valor de los activos depositados en ese Estado.

Solución: cobro contado, carta de crédito o seguro de crédito.